jueves, 5 de febrero de 2009

El fundador de los Legionarios de Cristo tuvo amante y un hijo secreto

"Estamos sorprendidos, entristecidos y desconcertados. No podemos negar la existencia de esos hechos, pero no deseamos entrar en más detalles por respeto a la privacidad de las personas afectadas", dijo el religioso Paolo Scarafoni, un portavoz de la orden en Roma.Con este reconocimiento, Scarafoni salió al paso de las informaciones aparecidas en varios portales de Iinternet en las que algunos miembros de los Legionarios de Cristo desvelaban la doble vida del fundador, fallecido el año pasado a los 87 años de edad y al que el papa Benedicto XVI castigó en 2006 por abusos sexuales durante décadas contra seminaristas.

El portavoz de los legionarios manifestó que conocían la noticia desde hacía varios días y que en este tiempo han estado "asimilando este desconcertante hecho".

Los Legionarios de Cristo, precisó Scarafoni, reconocen a Maciel el carisma que les infundió y el bien que hizo por la orden, que dirigió hasta el año 2005, cuando abandonó la dirección por motivos de edad y fue elegido sucesor Álvaro Corcuera.

"Le estamos agradecidos por los valores que nos ha transmitido, por el carisma", subrayó el portavoz, que pidió a todas las personas de buena voluntad que "recen" por ellos en un momento "de dolor, como el actual".

'Dolor por las debilidades humanas' de MacielMaciel junto a un grupo de seminaristas.Preguntado si a partir de ahora cambiará para los Legionarios de Cristo el concepto que tenían de Maciel, el portavoz reiteró el reconocimiento al fundador, pero agregó que no quieren juzgarlo, aunque "tomamos nota" de lo sucedido.

Al recordar cuando en 2006 Benedicto XVI exigió a Maciel que renunciara "a todo ministerio público" de su actividad sacerdotal y llevara una vida retirada "de rezos y penitencias", el portavoz señaló que no saben si ya en esa época el Vaticano sabía lo ahora desvelado. El portavoz reiteró el "dolor" que sufren en estos momentos "por las debilidades humanas" del fundador, pero insistió en que la orden está muy unida.

Tras numerosas investigaciones por parte de la Santa Sede el 19 de mayo de 2006 Benedicto XVI exigió a Maciel, investigado por abusos sexuales durante décadas contra seminaristas, que renunciara "a todo ministerio público" de su actividad sacerdotal y llevara una vida retirada de rezos y penitencias".