sábado, 21 de marzo de 2009

¡EL papa da SIDA!

Comprobado científicamente. Es una simple regla de tres, si Ratzinguer afirma que el preservativo no sirve para nada y los fieles le hacen caso y se contagian. No hay duda: el Papa da SIDACuando el ejército rojo liberó en el verano de 1945 el campo de concentración de Aushwitz Josef Rudolfh Menguele, el médico Nazi que realizó macabros experimentos con los prisioneros, ya había huido. Hoy ya sabemos con seguridad donde se escondió. Disfrazado de sumo pontífice se encuentra en el Vaticano. “Utilizar el preservativo no hace sino agravar el problema del Sida” Esta fue la genial revelación que hizo Josefh Menguele Ratzinger antes de partir de visita pastoral por África, “el continente de la desesperanza”.

Una vez más el Papa ha osado a contradecir a la ciencia sin más argumentos que los dogmas de fe y su bravuconería. ¡Qué cinismo! No hay que prevenir nada, lo mejor es contagiarse.
Lo más trágico de este cuento es que sus declaraciones ponen en peligro la vida de millones de criaturas que creen fielmente en su palabra pues, ¿acaso él no es el representante de Dios en la tierra? Desde lo alto del pulpito este verdugo sin ningún rubor emite su veredicto condenando a media humanidad al patíbulo.

Ratzinguer es un cobarde que se ensaña con los más débiles, que se ensaña con los más pobres e ignorantes. Porque no es sólo el que aprieta el gatillo el culpable del crimen, sino también el que lo induce a cometerlo. Y él es el autor intelectual del delito.

San Benedetto XVI desde su más tierna infancia se educó en el colegio de las juventudes hitlerianas que forjaron en él ese espíritu déspota y autoritario que lo precede. “El Sida no es otra cosa que una plaga enviada por dios para castigar a los pecadores” “ Sodoma y Gomorra deben ser nuevamente destruidas”.

Sus sermones son de antología: “el sida no se detiene con preservativos, sino que hay que encontrar una solución espiritual “. “El amor no tiene nada que ver con el sexo, que es un asunto meramente reproductivo y en el fondo impuro”. “La carne es débil y nos arrastra al abismo del placer”. La oración es el mejor antídoto contra las tentaciones. Una buena ducha de agua fría es lo más recomendable para reprimir la libido.

No se cansa de adoctrinarnos: “El celibato es la fórmula ideal para que los jóvenes vayan sentando cabeza”.Además de rezar el rosario invocando la protección de monseñor Escrivá de Balaguer. ¡Manda huevos!. Pero si la cosa se pone muy cruda lo más saludable es flagelarse a punta de silicio. Hermano, esta vida es un valle de lágrimas y la única forma de redimir nuestras penas es cargando la cruz del Nazareno. Qué es esto, ¿ cristianismo o masoquismo?