
Ahora los militares se tienen que apretar el cinturón, se acabó la época de vacas gordas en donde se derrochaba a manos llenas, donde se alardeaba de ser uno de los ejércitos más modernos del mundo. Esto de la crisis no es cualquier chistecito. Ya no aguantan más los presupuestos del estado pues la recesión apremia las arcas del reino. Sin olvidarnos de los más de cuatro millones de criaturas en paro y la debacle social que se avecina.
El ejército, el garante de la unidad de la patria se encuentra seriamente afectado con la situación mundial. Los soldaditos de plomo ahora tienen que ingeniárselas para cumplir con su sagrado deber (ver foto).
Así que a sufrir partida de masoquistas y a patrullar en burro o a caballo y armarse con ondas y garrotes en defensa de la paz y la libertad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario