sábado, 23 de mayo de 2009

67 sordomudos ex-alumnos de un centro religioso italiano denuncian abusos sexuales

OTRA VEZ LOS PUTOS CURAS PEDOFILOSUn grupo de 67 ex-alumnos del instituto para sordomudos Antonio Provolo de Verona han decidido sacar a la luz, después de décadas de silencio y animados por las recientes condenas papales del fenómeno, una terrible historia de abusos sexuales por parte de los religiosos del centro que, si se confirma, se convertiría en el mayor escándalo de pedofilia en el clero en Italia.

Las acusaciones se dirigen a 25 religiosos y los abusos se habrían producido desde los años cincuenta hasta 1984. Los hechos, por tanto, estarían prescritos y el colectivo no ha acudido a los tribunales, pero con esta revelación pretende que se retire de sus puestos a algunos de los presuntos pedófilos que aún siguen en el centro.

Tras denunciarlo desde hace dos años al obispado de la ciudad sin obtener respuesta, según afirman, los ex-alumnos han acudido a la revista ‘L’Espresso’, donde han enviado un documento firmado por todos en el que detallan sus acusaciones. El reportaje se publica hoy, pero la página web del medio ofrecía ayer los vídeos de once de ellos, con el rostro oculto, en el que leían y firmaban sus declaraciones. Según la revista, además de los que han decidido dar la cara, las víctimas ascenderían a un centenar.

Según ‘L’Espresso’, algunos fueron bajo el altar y en los confesionarios. Dos de las mujeres cuentan cómo durante la confesión un cura les tocó el seno y otra afirma que le mostró su sexo. Todas, entonces adolescentes, afirman que nunca han vuelto a confesarse.

El caso más grave es el de G.B., sordo desde los ocho años, que entró al año siguiente en el centro. Los abusos, afirma, comenzaron a los tres meses de llegar y continuaron hasta los 15 años. Dos de los 16 religiosos a los que acusa le acompañaron incluso varias veces al apartamento del obispo de Verona, asegura en su relato: «El propio obispo me sodomizó y pretendió practicar juegos sexuales», dice expresamente en el vídeo.

Otro relato especialmente duro es el de A.C., que acusa a cinco curas; a uno de ellos, de castigarle de rodillas durante horas en una esquina y pegarle hasta que accedía a sus deseos.