miércoles, 17 de marzo de 2010

La Iglesia expulsa al cura pederasta de la diócesis de Múnich

El cura pederasta alemán que en 1980 fue acogido por la diócesis de Múnich cuando Joseph Ratzinger era el arzobispo de la capital bávara fue suspendido ayer de sus funciones clericales, según informó el arzobispado local. El sacerdote, de 62 años, seguía en activo como párroco a pesar de que fue condenado en 1986 a 18 meses de cárcel por reiterados abusos a menores. Desde 2008 era pastor en Bad Toelz, un pueblo bávaro; pero sus feligreses sólo han conocido su pasado este fin de semana.

La tardía expulsión trata de frenar la avalancha de críticas que los propios católicos alemanes siguen vertiendo contra el Vaticano por la gestión de los abusos sexuales clericales. Según los datos ofrecidos el sábado por el Vaticano, han investigado a 3.000 curas entre 2001 y 2009 por casos relativos al último medio siglo, pero sólo se ha condenado a 300 de ellos y expulsado del clero a un 10% de los que fueron declarados culpables

El caso parece confirmar que, pese a la condena pública, las promesas de mano dura y las apelaciones a la transparencia que el Papa ha realizado en los últimos tiempos, a la Iglesia le va a costar trabajo y tiempo cambiar la línea tibia o permisiva del marcado el pasado.