LA CENSURA DE IRAN NO PUEDE CON INTERNET
Partidarios y detractores de Ahmadineyad se han echado a las calles en una auténtica batalla campal tras anunciarse la reelección del actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, en las elecciones iraníes. El flamante presidente aseguraba que han sido unos comicios "limpios y saludables" al tiempo que ordenaba acallar las protestas con un fuerte control informativo que parece haber afectado también ala UE y EE UU, pues se mantienen callados y a la espera
No ha habido observadores internacionales, la Fundación Carter no ha aparecido, los representantes de la UE tampoco... Las elecciones en Irán han dado como ganador, con más del 60% de los votos, al radical Mahmud Ahmadineyad, y sus opositores han estallado de furia al considerar que han sido un fraude. Las únicas acusaciones claras de la oposición reformista, encabezada por Husein Musavi, son la falta de papeletas, la irregular extensión sin control de los horarios de los colegios electorales y los recuentos arbitrarios. Hay decenas de detenidos, entre ellos políticos y periodistas. Irán ha entrado en una fase inestable que aún hace más peligroso a Ahmadineyad. No es manera de empezar una etapa tras unas elecciones que el líder iraní ha calificado de "justas y libres". La imposibilidad de que notarios exteriores certifiquen sus palabras es quizá el primer síntoma de que no han sido tan justas ni tan libres.
Partidarios y detractores de Ahmadineyad se han echado a las calles en una auténtica batalla campal tras anunciarse la reelección del actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, en las elecciones iraníes. El flamante presidente aseguraba que han sido unos comicios "limpios y saludables" al tiempo que ordenaba acallar las protestas con un fuerte control informativo que parece haber afectado también ala UE y EE UU, pues se mantienen callados y a la esperaNo ha habido observadores internacionales, la Fundación Carter no ha aparecido, los representantes de la UE tampoco... Las elecciones en Irán han dado como ganador, con más del 60% de los votos, al radical Mahmud Ahmadineyad, y sus opositores han estallado de furia al considerar que han sido un fraude. Las únicas acusaciones claras de la oposición reformista, encabezada por Husein Musavi, son la falta de papeletas, la irregular extensión sin control de los horarios de los colegios electorales y los recuentos arbitrarios. Hay decenas de detenidos, entre ellos políticos y periodistas. Irán ha entrado en una fase inestable que aún hace más peligroso a Ahmadineyad. No es manera de empezar una etapa tras unas elecciones que el líder iraní ha calificado de "justas y libres". La imposibilidad de que notarios exteriores certifiquen sus palabras es quizá el primer síntoma de que no han sido tan justas ni tan libres.

La caza indiscriminada y cruel de las focas que se practica en Canadá es permitida por el Gobierno canadiense justificándola bajo el argumento de que las focas han acabado con el bacalao y que de esta forma las frenan para que no sigan consumiendo al pez, y a pesar de que varias organizaciones y sociedades protectoras de animales tanto de Canadá como de Estados Unidos han unido esfuerzos para acabar con esta despiadada caza, nada han podido lograr, ya que en estos días ha iniciado la caza anual de focas que cada año llega a 350, 000 muertes.
Lo que preocupa a los ambientalistas es que al ritmo que van y al no permitir que las focas lleguen a su madurez pronto podría dejar de existir esta especie. Una más en la larga y frenética carrera de exterminio por parte del mayor depredador
Mientras la polémica sigue, 90.000 jóvenes focas, que ahora reposan sobre los hielos del golfo de San Lorenzo, serán cazadas en menos de tres días.
La HSUS considera que el Gobierno mantiene estas cacerías por dos motivos principales:
Gideon Levy, analista político del diario Haaretz, es el único periodista israelí que ha criticado la masacre de Gaza. Sus críticos le tachan de demasiado humanista, de no sentir la nación judía. Levy es duro, desprecia una sociedad militarista y ultranacionalista y ya no espera nada de ella. No ve futuro y, por tanto, no espera nada de las próximas elecciones.
