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miércoles, 16 de marzo de 2011

Invasión militar y masacre en Bahréin

Alrededor de 150 vehículos blindados portatropas y otros vehículos, más de 1,000 soldados de Arabia Saudita y 500 policías de los Emiratos Arabes penetraron el lunes 14 de marzo a Bahréin.


Alrededor de 150 vehículos blindados portatropas y otros vehículos, más de 1,000 soldados de Arabia Saudita y 500 policías de los Emiratos Arabes penetraron el lunes 14 de marzo a Bahréin. En este reino del Golfo Pérsico se desarrollan desde el 14 de febrero movilizaciones y protestas de trabajadores y ciudadanos, quienes, inicialmente, demandaban reformas políticas pero en los últimos días han estado exigiendo el fin de la corrupta dinastía y monarquía sunita que encabeza el Rey Hamad Ben Issa Al Khalifa.

Los también corruptos, represivos y entreguistas regímenes de Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar, que integran, junto a Bahréin, el Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico, han acudido, pues, a ayudar al Rey Al Khalifa a reprimir y ahogar en un baño de sangre la insurgencia revolucionaria que se desarrolla en Bahréin, que está haciendo tambalear a la monarquía y poniendo en peligro el dominio imperial yanqui, pues ese pequeño reino ha sido convertido en la base permanente de la V Flota Militar de Estados Unidos. Este martes 14 el régimen opresor ha reprimido salvajemente a los manifestantes pacíficos, con un saldo de al menos 2 muertos y cientos de heridos; hasta las ambulancias han sido atacadas con fuego real. (En otro acto de sumisión a los designios de Estados Unidos y otras potencias occidentales, el Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico solicitó en días recientes a la Liga Arabe una reunión de urgencia para respaldar la imposición de una zona de exclusión aérea en Libia).

Esta intervención militar y policial foránea en Bahrein evidencia el doble rasero y la catadura moral de Barack Obama, Hillary Clinton, David Cameron, Nocolas Sarkozy y otros gobernantes imperialistas, quienes han estado apoyando abiertamente a los rebeldes libios armados – incluso ofreciéndoles más armas - para derrocar al régimen de Muammar al Gaddafi, mientras que ahora apoyan la invasión militar a Bahréin, pero no en favor del pueblo revolucionario desarmado sino del régimen asesino. Una vez más, queda al descubierto que no son la defensa de la vida, los derechos humanos, la democracia y las libertades políticas las razones que mueven a los imperialistas y sus lacayos a intervenir militarmente en los países árabes convulsionados, sino, por el contrario, sofocar los procesos revolucionarios y seguir manteniendo el control del petróleo y otras riquezas de esas naciones. Las caretas han caído.

viernes, 12 de junio de 2009

Barcelona acogió vigilia de rechazo ante masacre de indígenas en la Amazonía peruana

Un nutrido grupo de personas se concentró ayer a las ocho de la tarde frente al Consulado General del Perú en Barcelona como medida de rechazo ante la masacre producida en la Amazonía peruana.Efectivos policiales asesinaron a una treintena de indígenas que secundaban una protesta por una polémica ley que da via libre a la compra y explotación de tierras por parte de empresas privadas.

Los asistentes al acto rechazaron enérgicamente las políticas neoliberales y genocidas de Alan García, actual Presidente peruano. Más de 32 organizaciones apoyaron la acción y firmaron el llamado ”Manifiesto de Bagua” .

El denominador común fue un público indignado al grito de frases como “Alan García dimisión”, “Repsol mata, Alan remata”. Los organizadores informaron que el día 11 de junio le será entregado el Manifiesto al Cónsul General de la República del Perú para que se lo haga llegar a las autoridades peruanas, en un intento por demostrar a los habitantes del oriente peruano que no están solos y que personas del otro lado del mundo están atentas a la lucha de los indígenas peruanos por la libertad y la vida.

También se habilitó un mural para que los presentes pudieran dejar mensajes de solidaridad con el pueblo peruano. Por su parte, y fruto de la polémica suscitada por los hechos, el Congreso Nacional de Perú anunció que suspende temporalmente la controvertida ley que originó las protestas.

Además de las instituciones organizadoras, se sumó a la vigilia un pequeño número de personas que de forma particular llegaron para apoyar la iniciativa.

Tomaron la palabra también indígenas del Perú que aseguraron haber vivido la tragedia a través de sus amigos y familiares que estuvieron presentes en la masacre.

Las Asociaciones y Federaciones de inmigrantes Peruanos también se hicieron presentes en el acto. La vigilia estuvo iluminada al color de velas de color verde y blanco, además de las pancartas en recuerdo de las víctimas. A parte de la bandera del Perú también estuvieron presentes la bandera de los países hermanos de Ecuador y Venezuela.

Masacre en la Amazonia: La guerra por los bienes comunes

La masacre perpetrada el 5 de junio por el gobierno de Alan García, es el último capítulo de una larga guerra por la apropiación de los bienes comunes, apoyada en la firma del TLC entre Perú y EE.UU.La masacre perpetrada el Día Mundial del Medio Ambiente, 5 de junio, contra indios amazónicos por el gobierno de Alan García, es el último capítulo de una larga guerra por la apropiación de los bienes comunes, apoyada en la firma del TLC entre Perú y los Estados Unidos.

A las seis de la mañana del viernes 5 de junio despegaron tres helicópteros MI-17 de la base de la Policía Nacional en El Milagro, sobrevolaron la Curva del Diablo—parte de la carretera que une la selva con la costa norte—que estaba ocupada desde hacía diez días por unos cinco mil awajún y wampis (antes llamados jíbaros). Lanzaron gases lacrimógenos sobre la multitud (aunque otras versiones dicen que además dispararon metralletas) mientras de forma simultánea un grupo de agentes arremetió en tierra contra el bloqueo disparando sus fusiles AKM. Allí se habrían producido un centenar de heridos de bala y entre 20 y 25 muertos.

La población de la cercana ciudad de Bagua, unos mil kilómetros al noreste de Lima, cerca de la frontera con Ecuador, salió a las calles en apoyo de los indígenas, incendiando instituciones estatales y locales del oficialista partido aprista (APRA). Varios policías fueron atacados y muertos en venganza, mientras otros indígenas eran muertos por la policía. A la vez, fueron tomados como rehenes un grupo de 38 policías que custodiaban una estación petrolera en la Amazonia, algunos de los cuales habrían sido muertos por sus captores, mientras unos mil inidos amenazaban con incendiar la estación número 6 del oleoducto norperuano.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Desayuno- Coloquio ¿Y después de Gaza, qué? "

¿Y después de Gaza,qué?,convocado por la Plataforma de Madrid para la Paz en el Conflicto Palestino-IsraelíEl 10 de febrero de 2009 tuvo lugar el desayuno-coloquio: “¿Y después de Gaza, qué?”, convocado por la Plataforma de Madrid para la Paz en el Conflicto Palestino-Israelí, la Asamblea de Cooperación Por la Paz y la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género.
A este evento asistieron miembros de organizaciones y movimientos por la paz, periodistas, académicos, sindicalistas y representantes de partidos políticos, para ofrecernos sus diferentes puntos de vista sobre los últimos y dramáticos acontecimientos acaecidos en la última ofensiva sobre Gaza y las perspectivas políticas en la región.

Creemos firmemente en el poder y deber que tiene la Sociedad Civil de exigir sus demandas a sus respectivos gobiernos.

Por ello, además de debatir y reflexionar sobre la situación actual del conflicto, el objetivo de este coloquio ha sido el de llegar a unas conclusiones sobre el tema para elevar una propuesta común de recomendaciones al gobierno y otras instancias superiores a nivel europeo. De igual forma pretendemos con esta iniciativa mejorar la comunicación y coordinación de las redes que luchan por el mismo objetivo en el ámbito nacional e internacional.

miércoles, 14 de enero de 2009

A nuestros líderes políticos

LUISA MORGANTINI

Ni una palabra, ni un sólo recuerdo, ni una señal de dolor por los cientos de muertos: mujeres, niños, ancianos y militantes de Hamás, también ellos son seres humanos.
Hogares, edificios enteros, ministerios, escuelas, farmacias, comisarías de policía, hospitales hechos pedazos. ¿A dónde ha ido a parar vuestra compasión? ¿Cómo podeís seguir callados o disculpar siquiera la permanente política de agresión israelí?

Los habitantes de Gaza y de los Territorios Ocupados (West Bank) –todos palestinos– están pagando el precio del terrible fracaso de la comunidad internacional, incapaz de obligar a Israel a respetar la ley internacional y a poner fin a su sangriento colonialismo. Es cierto que Hamás, con sus cohetes, constituye también una amenaza para los colonos israelíes y para la población civil que debería ser condenada. ¡Basta ya con la impunidad de Israel y el continuo chantaje de sus líderes!

Desde 1967, Israel ocupa militarmente los territorios palestinos. Una ocupación brutal: el robo descarado de la tierra, la demolición de casas, los checkpoints donde los palestinos son continuamente humillados y hostigados; las colonias que no dejan de construirse de forma ilegal y que se apropian no sólo de la tierra, sino de todos los recursos acuíferos, destruyendo las cosechas; y miles de prisioneros políticos que ni siquiera tienen el derecho a recibir visitas de su familia.

Vosotros, líderes políticos: ¿acaso no habéis visto alguna vez la desesperación en los ojos de un campesino palestino que, desesperado, se abraza al tronco de su olivo mientras los bulldozers intentan desarraigarlo, mientras los soldados le golpean con sus rifles para obligarle a soltarlo? ¿O a una mujer dando a luz detrás de una roca mientras su marido corta el cordón umbilical con una piedra porque los soldados israelíes, simplemente, no le dejan cruzar el checkpoint para ir al hospital? ¿Habéis visto a Um Kamel, desalojada de su casa, construida con el sacrificio de toda una vida, porque los fanáticos judíos –no las víctimas del Holocausto, sino los de Brooklyn–, piensan que esa tierra les pertenece por mandato divino y que, por lo tanto, tienen derecho a ocuparla para construir otra colonia judía en el corazón de la ciudad vieja de Jerusalén?

¿No habéis visto, quizá, a los niños de los pueblos de los alrededores de Tuwani, al sur de Hebrón, que para ir a la escuela se ven obligados a caminar durante más de una hora y media porque los judíos han construido una colonia en el medio de la carretera que une las dos ciudades y si les ven pasar por allí son atacados con piedras y otros objetos? ¿O a los pastores de Tuwani, que ven las aguas de sus pozos envenenadas por los fanáticos y no pueden dar de beber a su ganado? ¿O la ciudad de Hebrón, reducida a la nada porque 400 colonos judíos han ocupado la ciudad vieja que, a su vez, se ha visto rodeada por miles de soldados que han expulsado de sus casas a sus propietarios palestinos obligándoles a cerrar más de 840 comercios?

¿No habéis visto, acaso, el muro que atraviesa calles y barrios; que roba tierras de cultivo; que separa a las familias palestinas; que se apropia de la tierra fértil y de los acuíferos en beneficio de Israel? ¿No habéis visto a los pacientes de cáncer esperando en el paso de Eretz el permiso para poder recibir tratamiento en los hospitales y siendo detenidos y obligados a regresar por “razones de seguridad”?

En los últimos 19 meses, 283 personas han muerto por falta del cuidado médico que deberían haber recibido en algún lugar del extranjero porque no les permitieron cruzar a pesar de recibir garantía por parte de los médicos israelíes, pertenecientes a un grupo de defensores de los Derechos Humanos.

¿Habéis sentido el frío de las noches de Gaza, un frío que atraviesa los huesos porque no hay ni luz, ni combustible?¿O acaso sabéis de los bebés prematuros nacidos en el hospital de Shifa, cuyos pequeños cuerpos luchan por sobrevivir, pero que mueren irremediablemente cuando su incubadora se queda sin luz durante media hora?

¿No habéis visto el miedo, el terror en los ojos de los niños, sus cuerpos destrozados? Ciertamente, el miedo de los niños de Sderot no es diferente y los cohetes de Hamás también pueden matar, pero, al menos, ellos tienen un lugar donde cobijarse y, afortunadamente, nunca han tenido que ver sus edificios bombardeados, docenas de cuerpos desmembrados o aviones que lanzan bombas de fragmentación sobre sus cabezas. Una sola muerte es ya mucho, pero el “número de muertes” también suma en la cuenta del horror.Desde 2002, 20 personas han muerto debido a los cohetes, mientras que en Gaza miles y miles de casas han sido destruidas y más de 3.000 gazawis han resultado muertos, incluyendo cientos de niños que no tenían nada que ver con el lanzamiento de cohetes.

Cuando, en las manifestaciones que están teniendo lugar en toda Europa, se queman banderas israelíes, vosotros, los líderes políticos, mostráis enseguida vuestro enérgico rechazo, gritáis vuestra condena a los cuatro vientos. Estáis en vuestro derecho. Yo no quemo banderas de Israel, ni las de ningún otro país, y creo que también Israel tiene derecho a existir, pero me hubiera gustado oír también vuestros gritos de rechazo y de pena ante todas estas muertes y toda esta destrucción debida a la arrogancia y a la crueldad de un Estado que ni siquiera respeta la ley internacional. Me hubiera gustado oíros mandar a Israel que cese de disparar, que ponga fin al bloqueo de Gaza, que detenga la construcción de colonias en los territorios ocupados, que acabe con la ocupación militar, que respete y ponga en practica las resoluciones de las Naciones Unidas. Porque esa y sólo esa sería una forma efectiva de acabar con su inseguridad.

Y, de paso, escuchen también a los miles de ciudadanos israelíes que se manifiestan en Tel Aviv. Escuchen lo que gritan: “No queremos ser enemigos, detengan la ocupación, detengan la masacre”Dios, en qué mundo tan horrible estamos viviendo!
Luisa Morgantini es Vicepresidenta del Parlamento Europeo

Traducción de Pilar Salamanca